Bitcoin vuelve a caer por debajo de los 90.000 dólares tras diluirse el rally de inicio de 2026.

La corrección llega después del fuerte arranque impulsado por los ETF, en un mercado que sigue digiriendo un 2025 débil y muestra cautela en derivados.

ÚLTIMAS NOTICIASMOVIMIENTOS CORPORATIVOSANÁLISIS DE MERCADO

J.M.G

1/8/20263 min read

Bitcoin ha perdido nuevamente el nivel de los 90.000 dólares, después de haber rozado los 95.000 en los primeros compases de 2026. El movimiento refleja cómo el optimismo inicial ligado a las entradas en ETF spot ha dado paso a un entorno más prudente, marcado por resistencias técnicas, reposicionamiento de carteras y un apetito por el riesgo todavía frágil.

En los dos primeros días hábiles del año, cerca de 1.200 millones de dólares entraron en los ETF spot de Bitcoin en EE. UU., lo que dio alas al precio. Sin embargo, el impulso se agotó rápidamente cuando los flujos volvieron a terreno negativo por segunda sesión consecutiva, coincidiendo con una moderación general del sentimiento en los mercados.

Resistencia técnica y presión macro.

Para Paul Howard, directivo de Wincent, la corrección encaja con la estructura actual del mercado. En su análisis, tanto Bitcoin como Ethereum podrían deslizarse algo más a corto plazo para cerrar un gap en los futuros del CME, mientras las variables macro siguen dominando la acción del precio.

Howard apunta a que, tras el apoyo inicial de los ETF y algunas compras institucionales destacadas a comienzos de año, un movimiento por debajo de los 91.000 dólares sería un paso “natural” dentro de este proceso. En este contexto, describe el mercado como irregular y propicio para estrategias de corto plazo, más que para apuestas direccionales sostenidas, recordando además que enero suele ser históricamente un mes plano para cripto.

El lastre de un 2025 atípico.

La lectura cauta también tiene raíces en el comportamiento de Bitcoin durante 2025. Según datos de K33, BTC cerró el año con una caída cercana al 6,3%, convirtiéndose en el peor activo mayor por rendimiento y rompiendo, por primera vez, su patrón habitual dentro del ciclo de cuatro años.

Fue además solo la segunda ocasión registrada en la que Bitcoin acabó en negativo mientras el S&P 500 avanzaba con fuerza, un telón de fondo que ha condicionado el posicionamiento de inversores a comienzos de 2026.

Los analistas de K33, Vetle Lunde y Anders Helseth, señalan que las fuertes entradas iniciales en ETF responden más a un efecto rebalanceo que a un cambio profundo de convicción. Fondos con asignaciones fijas a Bitcoin habrían tenido que recomprar exposición al comenzar el año, tras quedarse rezagados frente a otros activos en el tramo final de 2025.

Onchain y derivados: mercado en transición.

Los datos onchain refuerzan la idea de un mercado aún en reconstrucción. Análisis de Glassnode muestran que la presión vendedora por toma de beneficios se relajó a finales de año, permitiendo el rebote desde la zona alta de los 80.000 dólares.

No obstante, existe ahora una densa franja de oferta procedente de inversores que compraron cerca de máximos previos, lo que actúa como resistencia cuando el precio se mueve hacia la zona de los 90.000–95.000 dólares. Glassnode sitúa un nivel clave en torno a los 99.000 dólares, correspondiente al coste base de los holders de corto plazo. Superarlo de forma sostenida indicaría confianza renovada; fracasar en el intento podría derivar en consolidación prolongada o nueva debilidad.

En derivados, la lectura es similar. El open interest en futuros se está recuperando tras el desapalancamiento de final de año, pero sigue lejos de máximos previos. Las tasas de financiación permanecen contenidas y el mercado de opciones muestra una normalización gradual, sin apuestas agresivas por un fuerte movimiento alcista.

La tesis de fondo sigue intacta.

Pese a la corrección, varios actores insisten en que la narrativa de largo plazo no se ha visto alterada. Kevin de Patoul, CEO de Keyrock, considera que el retroceso debe interpretarse más como parte de un ajuste estructural que como un giro de tendencia.

En su opinión, los fundamentos de Bitcoin no han cambiado: el aumento de la deuda global refuerza su papel como activo de balance, mientras empresas —e incluso algunos países— ya lo integran estratégicamente. La diferencia respecto a ciclos anteriores es la escala: actores más grandes, posiciones mayores y un uso más deliberado de Bitcoin dentro de estrategias de riesgo, tesorería e inversión a largo plazo.

Bitcoin vuelve a situarse por debajo de los 90.000 dólares en un entorno de normalización tras el rally inicial de 2026. Resistencias técnicas, rebalanceos institucionales y cautela en derivados dominan el corto plazo. Sin embargo, la estructura de fondo y la adopción institucional a gran escala siguen intactas, dejando al mercado en modo consolidación a la espera de nuevas señales macro y de flujos que definan el siguiente movimiento.

Descargo de responsabilidad

Este artículo de noticias tiene como objetivo ofrecer información precisa y actualizada. Sin embargo, no se debe considerar como asesoramiento financiero, legal o profesional. Se recomienda a los lectores verificar la información de manera independiente y consultar con expertos antes de tomar cualquier decisión basada en el contenido proporcionado.