Ethereum marca un nuevo récord de actividad en cadena y deja atrás el auge NFT de 2021.

Las transacciones diarias, las direcciones activas y las nuevas wallets alcanzan máximos históricos, impulsadas por mejoras técnicas, menores comisiones y mayor participación institucional.

ÚLTIMAS NOTICIASANÁLISIS DE MERCADODEFI

J.M.G

1/2/20262 min read

La red de Ethereum cerró 2025 con una señal clara de fortaleza estructural: la actividad en cadena alcanzó niveles nunca vistos, superando incluso los picos registrados durante el boom de NFT y DeFi de 2021. Los datos muestran que el uso real del protocolo —más allá del precio— se ha intensificado de forma significativa.

Según métricas agregadas, el promedio móvil de siete días de transacciones diarias alcanzó los 1,87 millones el 31 de diciembre, superando el máximo previo de 1,61 millones marcado en mayo de 2021 y dejando atrás el récord más reciente de 1,73 millones observado en agosto de 2025. Es una cifra que confirma un cambio de escala en el uso de la red.

La actividad no se limitó al volumen de transacciones. El número de direcciones activas cerró el año en 728.904, el nivel más alto desde mayo de 2021. Además, Ethereum registró 270.160 nuevas direcciones en un solo día, el mayor incremento diario desde principios de 2018. En conjunto, estos datos apuntan a una ampliación sostenida de la base de usuarios.

¿Qué está impulsando el repunte?

El salto en actividad está estrechamente ligado a mejoras técnicas clave desplegadas a lo largo de 2025. Las actualizaciones Pectra y Fusaka mejoraron la escalabilidad y eficiencia, reduciendo costes y haciendo la red más atractiva para casos de uso de mayor volumen.

  • Pectra aumentó el throughput de blobs, introdujo abstracción de cuentas para mejorar la experiencia de las wallets y elevó los límites de staking de validadores.

  • Fusaka activó PeerDAS, optimizando la disponibilidad de datos para soportar más blobs sin sobrecargar a los nodos.

A esto se suman límites de gas más altos y avances en zkEVM, elementos que han abaratado transacciones y reforzado la hoja de ruta centrada en rollups.

En paralelo, el ecosistema se ha beneficiado de mayor participación institucional, impulsada por ETF, tokenización de activos del mundo real (RWA) y un uso creciente de stablecoins, áreas donde Ethereum y el estándar EVM siguen concentrando la mayor parte de la actividad.

Ethereum ya prepara nuevas rondas de mejoras para 2026. Glamsterdam, prevista para la primera mitad del año, se enfocará en rendimiento y descentralización. Hegota, programada para la segunda mitad, buscará sostenibilidad a largo plazo del protocolo. Este calendario refuerza la tesis de que el crecimiento reciente no es coyuntural, sino el resultado de una estrategia técnica continuada.

Al cierre de esta edición, ETH cotizaba con una subida diaria cercana al 2%, alrededor de los 3.040 dólares. Más allá del precio, el mensaje que dejan los datos es claro: Ethereum vuelve a captar atención por su uso real, en un momento en el que muchos inversores habían pasado página tras una acción de precios más contenida.


El récord de transacciones y direcciones sugiere que Ethereum entra en 2026 con fundamentos operativos sólidos. Con comisiones más bajas, mejor escalabilidad y adopción institucional en aumento, la red parece haber superado definitivamente la referencia del ciclo NFT de 2021 y estar construyendo la siguiente fase de crecimiento del ecosistema.

Descargo de responsabilidad

Este artículo de noticias tiene como objetivo ofrecer información precisa y actualizada. Sin embargo, no se debe considerar como asesoramiento financiero, legal o profesional. Se recomienda a los lectores verificar la información de manera independiente y consultar con expertos antes de tomar cualquier decisión basada en el contenido proporcionado.